GERENCIA Y SISTEMA PETROLERO INTERNACIONAL
  Sistema Petrolero Internacional
 


¿Qué es el Sistema petrolero internacional? (*)

 Es un sistema complejo, dinámico, en permanente cambio, lleno de redes de relaciones e interacciones vinculantes, que le permiten autoalimentarse (autorreferencia) y autoorganizarse (autopoiético), donde sus principales actores toman las distintas manifestaciones, elementos, fenómenos, hechos, sucesos o eventos coyunturales como parte de su entorno (referencias) para sus análisis y estrategias de comportamiento en el presente y para el futuro. (Giussepe: 2011)

 

 



Características del Sistema petrolero internacional

 

El Sistema petrolero internacional se caracteriza por los siguientes aspectos:

1)     Está inmerso dentro de la Globalización energética (suprasistema) que se inició desde que el hombre comenzó a utilizar los recursos energéticos fósiles para mover máquinas hasta alcanzar los avances tecnológicos actuales.

2)  Está inmerso dentro de un Sistema energético internacional (suprasistema) debido a la competencia natural que se da entre las distintas fuentes de energías primarias (carbón, gas, hidroeléctrica, nuclear y las alternativas) utilizadas fundamentalmente para generar electricidad y movilizar personas y mercancías vía aérea, terrestre o marítima.

3)  Dentro de los distintos sistemas petroleros nacionales (Estados productores) se teje un infrasistema compuesto por el gobierno, instituciones del estados, filiales, empresas conexas, sindicatos y otros. Estos influyen en la planificación y las acciones estratégicas que los actores del sector petrolero decidan tomar.

4)   En los algunos países productores y consumidores se desarrolla un infrasistema de sectores industriales gubernamentales, no gubernamentales y empresas no relacionadas con el negocio petrolero, que dependen de los ingresos que aporta este (impuestos, regalías, dividendos y otros) para el impulso del desarrollo económico y social.

5)  En el Sistema petrolero internacional interactúan tres actores fundamentales: los países consumidores, los países productores (OPEP y no OPEP) y las compañías petroleras, para llevar a cabo los procesos del negocio petrolero. Estos procesos abarcan la exploración, perforación, producción, transporte, almacenamiento, refinación y comercialización del petróleo. En esas actividades se desarrollan múltiples relaciones sociales, políticas y económicas, afectadas directa o indirectamente, por múltiples factores entre las cuales destacan los políticos, económicos, ambientales, tecnológicos, culturales y geográficos.

6)  Dentro del Sistema petrolero internacional se encuentra un subsistema fundamental: el mercado petrolero internacional, lo cual está vinculado al Comercio Internacional, y es en donde específicamente se realizan las relaciones comerciales petroleras entre sus actores.

7) Cualquier relación e interacción entre los actores del mercado petrolero internacional provocan reacciones que inciden en el comportamiento de este mercado, y que de manera analítica, son interpretados y finalmente reflejados en los precios de realización del petróleo.

 

8) El Sistema petrolero internacional depende de una superestructura política, jurídica y administrativa (suprasistema) a nivel global y dentro de los distintos Estados poseedores de yacimientos de hidrocarburos (infrasistema), las cuales ejercen una presión continua que permean las distintas actividades que en ella se realizan (exploración, perforación, producción, transporte, almacenamiento, refinación y  comercialización).




Elementos estratégicos dentro del Sistema petrolero internacional

Elementos referenciales a considerar por los distintos actores del Sistema petrolero internacional, para comprender patrones de comportamientos y poder actuar en el presente y en el futuro:

-        Las necesidades sociales de los distintos países,

-        Las relaciones internacionales entre los actores,

-        La relación precio – beneficio del petróleo crudo y derivado,

-        La política energética y petrolera de los países,

-        Los niveles de desarrollo económico,

-        Los intereses geopolíticos de los países,

-        Lo conflictos bélicos,

-        La intensividad en capital necesaria para las inversiones,

-        La situación de la economía mundial,

-        El patrón de comportamiento de la sociedad,

-        La intensividad tecnológica necesaria para mejorar la competitividad y los beneficios,

-        La problemática del medio ambiente en la coyuntura planetaria actual,

-        Estructura regulatoria nacionales e internacional,

-        La aparición de otras excepciones.

 

La complejidad del Sistema petrolero internacional

 





El comercio petrolero y las
 
relaciones políticas internacionales (*)

 

 

 

Desde que la sociedad moderna comenzó a adaptar gran parte de su estructura económica sobre la base de la utilización del petróleo como fuente energética primaria, los países han desarrollado estrategias políticas y económicas para poder garantizar su suministro permanente, seguro y a tiempo de este bien estratégico, de tal forma, que puedan satisfacer sus niveles de consumo de petróleo para el desarrollo de los demás sectores productivos.

 

 

 

Esta planificación energética que realizan directamente los gobiernos de los países, indistintamente de su ideología, el tipo de Estado, sean desarrollados o subdesarrollados, se hace tomando en consideración, en primer lugar, un elemento de la realidad geográfica del planeta, que es que son pocos los países que poseen reservas de petróleo en su territorio, y en segundo lugar, dos elementos de la realidad operativa de la industria petrolera de esos países: su capacidad de producción y de exportación.

 

La dependencia del mundo por el petróleo le ha dado un carácter globalizado a este bien. Gracias a sus características peculiares como recurso energético y a la utilidad que le da ha dado la sociedad como materia prima y fuente energética a la vez, el petróleo les ha brindado a aquellos países que lo poseen un gran valor estratégico dentro de lo que se denomina el mercado petrolero mundial. Poseerlo, les ha conferido gran importancia dentro de las relaciones internacionales debido al carácter político que da la comercialización petrolera (Zanoni, 2002).

La venta de petróleo crudo es demandada por los grandes países consumidores para ser procesados en las refinerías instaladas en sus territorios, y así obtener los distintos productos derivados necesarios para el sector transporte u otros sectores industriales, las cuales están en función de los niveles de la demanda en los mercados específicos de productos.

Por su parte, los productos derivados son demandados en la mayoría de los casos por aquellos países que no poseen infraestructuras instaladas para la refinación. Por lo general, en este último grupo entran los pequeños consumidores o aquellos que son grandes pero que estratégicamente requieren productos derivados externos para satisfacer la demanda de regiones de difícil acceso dentro de sus territorios, las cuales no cuentan con las infraestructuras de refinación instaladas.

En 1750, el filósofo y economista barón de Montesquieu en su obra L'Espirit des Loi, argumentaba que “la paz es el efecto natural del comercio”. De igual manera, autores más recientes como Solomon Polachek (2004), ratifican que el comercio internacional en sus distintas formas (importaciones, exportaciones y la inversión extranjera directa) promueven la paz, y su interrupción a causa de las guerras y otras hostilidades, la hacen más costosa a la larga; concluyendo, que cuando se da el comercio entre países se garantiza la disuasión del conflicto, sirviendo como un importante mecanismo para la promoción de la paz, es decir, el negocio como promotor de la paz entre los países.

De acuerdo con esta conjetura, se infiere que las relaciones entre los actores (consumidores, productores y las compañías petroleras) que participan en el dentro del mercado petrolero internacional, como escenario donde se desarrolla el comercio petrolero, deberían darse de forma pacífica, valga decir, deberían desarrollarse de forma solidaria y cooperativa. Por ejemplo, los países importadores netos de petróleo deberían utilizar este tipo de relaciones como una estrategia que les garantice el suministro de petróleo permanentemente y de manera confiable para el funcionamiento de sus industrias, y fundamentalmente, para mantener el normal desenvolvimiento de las actividades económicas y cotidianas de la nación.

Sobre la base de las teorías clásicas de las relaciones internacionales, la lógica dicta, que los países dependientes de las importaciones del petróleo buscan las vías diplomáticas para mantener buenas relaciones comerciales con los países que lo poseen y así poder contar con un suministro seguro y permanente de petróleo desde los centros de producción. Esto, partiendo del hecho de que el tema energético, pero básicamente el petróleo, afecta directamente a todas las naciones por igual, donde los países más pobres son las más vulnerables.

En tal sentido, los países que por razones de la propia naturaleza no poseen petróleo en su subsuelo, o lo tienen pero su producción no satisface los niveles de consumo interno, indistintamente del grado de industrialización y desarrollo que tengan, deberían hacer el esfuerzo para la consecución de la paz y la promoción de relaciones bilaterales de cooperación política con los países productores – exportadores de petróleo más que a relaciones de carácter hostil.

Como contraparte, los países exportadores tienen que desarrollar mecanismos que les permitan relaciones comerciales que les garanticen la colocación efectiva y continua de sus barriles producidos excedentarios, y en retribución, unos precios justos por cada barril vendido, las cuales representan permanentes flujos de divisas desde el exterior. En ese sentido, la relación productor–consumidor o vendedor–comprador, que se debería dar en el proceso de comercialización petrolera, sería una relación armónica.

 Sin embargo, la realidad ha demostrado lo contrario. Los hechos demuestran, que a lo largo de los últimos 100 años, las relaciones internacionales que se han dado entre los principales consumidores (países industrializados) y los principales productores de petróleo (países subdesarrollados), se caracterizan por ser una red compleja de relaciones de intereses particulares por querer recibir las mejores condiciones de las negociaciones. Siendo el petróleo un bien estratégico para la sociedad moderna y de elevada demanda a nivel mundial, para su obtención, se teje entre los actores del sistema petrolero internacional una lucha ardua por la obtención de los mayores beneficios de ese negocio.

 

 

 

 

SISTEMA PETROLERO INTERNACIONAL Y EL CONTEXTO VENEZOLANO (*)

 

A partir del 27 de agosto de 1859, cuando Edwin Drake perforó el primer pozo petrolero con fines comerciales en Titusville, Estados Unidos[1], se comenzó a masificar en el mundo la utilidad del petróleo como recurso energético y motor fundamental para el desarrollo industrial y crecimiento económico[2]. Los primeros años con el fin de iluminar las principales ciudades y poblados del mundo, para lo cual el querosén era la base fundamental. Luego, con la aparición del motor de combustión interna, la gasolina comenzó a jugar un papel fundamental en la economía de las principales economías desarrolladas, y fue a partir de mediados del siglo que el petróleo pasó a ser la principal fuente energética mundial.

Ciento cuarenta y siete años después la sociedad moderna utiliza el petróleo para mover por mar, tierra o aire, a personas y materiales a gran escala. De igual forma, sus derivados básicos son utilizados como gases, gasolina de motor, gasolina de avión, querosén, gasoil, solventes, bases lubricantes, parafina, combustible pesado o fuel oil y asfalto (Salas, 1969).

También el petróleo se utiliza como materia prima para ser procesada en plantas petroquímicas y empresas manufactureras para la elaboración de miles de productos. Los cuales representan parte importante de la canasta de consumo de bienes y servicios del hombre en la actualidad.

Esa dependencia del mundo por el petróleo ha llevado a todos los países a una larga lucha por el control, explotación y comercialización de las reservas petroleras existentes en el mundo, sea cual sea el lugar, país o región. Así como también se ha establecido una lucha por la garantía en el suministro, la distribución de la renta y los beneficios que se obtienen del gran negocio que envuelve a la gran industria petrolera.

En el Sistema petrolero internacional interactúan los países consumidores, los países productores y las compañías petroleras, para llevar a cabo los procesos del negocio petrolero. Estos procesos abarcan la exploración, perforación, producción, transporte, almacenamiento, refinación y comercialización del petróleo. En esas actividades se desarrollan múltiples relaciones sociales, políticas y económicas, afectadas directa o indirectamente, por múltiples factores entre las cuales destacan los ambientales, tecnológicos y geográficos.

En los últimos cien años, los países desarrollados han diseñado políticas geoestratégicas que les permitan garantizarse el suministro energético para poder impulsar sus sectores productivos. Sin embargo, en la actualidad el petróleo representa un recurso energético necesario para el desarrollo de la economía mundial.  Los gobiernos de los distintos países entienden la altísima importancia mundial de este recurso natural no renovable para poder desarrollarse o al menos hacer crecer sus economías. La atención mundial, gira entonces en torno a los países productores y exportadores, sus políticas energéticas y las regulaciones existentes para la explotación, comercialización y aprovechamiento del petróleo, las cuales están orientadas por propósitos meramente estratégicos.

Venezuela, como país productor de petróleo, ha jugado un papel importante en el Sistema petrolero internacional y en unos de sus subsistemas fundamentales: el mercado petrolero mundial, que es donde específicamente se realizan las relaciones comerciales. La lucha por la independencia, la soberanía y por la propiedad de los hidrocarburos que posee, ya sean en su forma de petróleo o gas, han marcado su desarrollo político, económico y social, donde los Estados Unidos y las compañías transnacionales han jugado un papel trascendental en la evolución de su industria.

Las reservas petroleras venezolanas para el 2007 eran estimadas por Pdvsa cerca de los 88 mil millones de barriles. Sin sumar los 236 mil millones de barriles que se estiman existen en la Faja petrolífera del Orinoco, por lo que Venezuela será en el futuro inmediato un objetivo estratégico para los grandes países consumidores y sus grandes transnacionales de petróleo.

Para Venezuela el petróleo representa un recurso estratégico, que juega un papel importante en su economía. Los ingresos fiscales por concepto de la venta de crudo y productos derivados al exterior, de una u otra forma, inciden notablemente en los otros sectores productivos de la economía. Su participación en el financiamiento del gasto público nacional continúa siendo predominante. Según cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), en el período 1997–2006, el aporte promedio del sector petrolero al fisco fue del 46,48%, es decir, por cada dos bolívares que entran al fisco uno lo reportó el petróleo.

A pesar de que la proporción del aporte del petróleo al fisco ha venido disminuyendo en los últimos tres años, pasando de 54,50% en el 2004 a 52,88% en el 2006, la economía venezolana no ha dejado de depender del petróleo o de ser una economía rentista. A medida que aumentan los precios del petróleo, Venezuela recibe más dólares por la misma cantidad de petróleo exportado, sea este en forma de crudo o productos derivados.

Con la llegada del presidente Hugo Chávez Frías al poder a partir de 1999, llevó a la practica un modelo alternativo en lo político, social y económico que pregona la salida de la pobreza a través de lo que llaman la socialización del capital, donde el gobierno ha venido destinando gran parte del presupuesto nacional en la aplicación del gasto público para atacar los problemas más inmediatos que requiere la sociedad venezolana.

Este modelo alternativo publicitado a partir a partir de enero de 2005 con el eslogan “Rumbo al Socialismo del siglo XXI”, es un modelo político–ideológico que en el plano internacional tiene como estrategia contrarrestar la influencia de los Estados Unidos en América Latina y promover un mundo multipolar en el sistema político mundial. Esto se puso de manifiesto cuando el mandatario venezolano propuso la creación de un modelo alternativo de integración regional denominado Alternativa Bolivariana para la América (ALBA), como un proyecto opuesto al Área de Libre Comercio de la América (ALCA) promovida desde Washington. A partir de ese entonces, la política petrolera del gobierno venezolano se ha enmarcado dentro del impulso de la propuesta ALBA.

A partir de noviembre del 2004 la política petrolera se delimita dentro los objetivos estratégicos de la denominada “Nueva Etapa de la Revolución Bolivariana”, en la cual se trazan las líneas estratégicas a seguir por la industria petrolera venezolana, específicamente en los objetivos Nº 8: “Continuar Instalando la Nueva Estructura Territorial” y Nº 10: “Seguir impulsando el nuevo sistema multipolar internacional”, para la cual se impulsaron iniciativas como Petroamérica, Petrocaribe, Petrosur, Petroandina y la firma de una serie de acuerdos bilaterales y compromisos con varios países de América Latina, con la finalidad de fortalecer la política de cooperación e integración energética regional, fundamentada en los principios de solidaridad y complementariedad, y garantizándose el uso justo y democrático de los recursos energéticos para el desarrollo de los países participantes.

El interés de Venezuela en profundizar y consolidar la cooperación energética se ha venido materializando con la aplicación de una serie de reformas en la industria petrolera. Una vez que el 18 de agosto de 2005 el gobierno anuncia la nueva política energética venezolana hasta el año 2030, llamada Plan Nacional Siembra Petrolera 2005–2030, la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) delimitó las líneas estratégicas a seguir en lo que ha denominado el Plan Estratégico de Pdvsa.

En función de lo anterior, el objetivo de la política petrolera venezolana actual persigue crear las condiciones favorables para estimular la entrada de nuevos capitales nacionales y extranjeros para poder modernizar, desarrollar campos activos y marginales, y diversificar la oferta exportadora de hidrocarburos en atención a los requerimientos del mercado petrolero mundial, de tal forma la industria petrolera nacional, pueda alcanzar las siguientes metas fijadas para el año 2012: una producción de crudo a 5 millones 837 mil barriles diarios, producir 9.780 millones de metros cúbicos de gas natural y una capacidad de refinación de más de 4 millones de barriles diarios de petróleo crudo.

Sin embargo, la política petrolera venezolana es diseñada en el marco de un mercado globalizado como lo es el petrolero internacional. Para la cual se deben tomar en cuenta, los elementos del contexto que de una u otra forma inciden en el comportamiento de los actores de este mercado: productores, consumidores y compañías petroleras.

Entre los elementos coyunturales que afectan el desarrollo del mercado petrolero internacional se pueden mencionar los siguientes: a) La demanda creciente de energía a nivel mundial; b) el crecimiento económico de economías emergentes como China y la India; c) políticas de fortalecimiento de los precios de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo; d) permanencia de la incertidumbre en el Medio Oriente; e) poca inversión en infraestructura en la industria petrolera en la Federación Rusa; f) inestabilidad en países productores de petróleo del Medio Oriente y África; g) enfrentamiento entre las potencias occidentales e Irán; h) la inestabilidad permanente en Irák; i) los cambios climáticos y j) la recesión económica mundial.

A partir de esos elementos, los países petroleros trazan sus estrategias de negocio. Cualquier decisión que tomen algunos de los países productores de petróleo en materia de política petrolera y diplomática podrá incidir de manera positiva (paliar) o por el contrario, agudizar dichos factores dentro ese mercado económico, político, dinámico e inestable que es el petrolero internacional.

 

 

 


 

[1] Drake fue el primer hombre que perforó un pozo petrolero con fines comerciales el 27 de agosto de 1859, dando así inicio a la industria petrolera moderna mundial (Pennsylvania Historical & Museum Commision).

[2] Una vez refinado el petróleo crudo, las diferentes formas de combustibles que se obtienen son utilizadas de diversas maneras. Como insumos provenientes de la petroquímica son convertidas en productos como plástico, productos químicos y pesticidas. Sin embargo, la más importante utilidad del petróleo es para el transporte de mercancías y personas. La mayoría de los barcos funcionan con diesel o fuel oil, los aviones utilizan querosén (Jet Fuel), la mayoría de los automóviles funcionan con gasolina (nafta), los camiones y trenes diesel se mueven con gasolina diesel. De igual forma, los combustibles más pesados son quemados en el hogar para la calefacción y los muy pesados se queman en las plantas termoeléctricas eléctricas para generar electricidad.





 (*) Tomado de GIUSSEPE, Andrés R. (2011). Petrodiplomacía y Economía en Venezuela.  Editorial Académica Española (EAE). ISBN- 978-3-8454-8102-9. Alemania.

 





 

 



 
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